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Esquí y relajo en Quebec

Visitamos Mont Saint-Anne y Le Massif, dos resorts que no sólo ofrecen un esquí de primera, sino una verdadera experiencia nórdica. Un destino ideal para March Break o para lo que resta del invierno

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Imagínate esquiando en medio del bosque sobre nieve casi virgen, sintiendo la brisa fresca en el rostro, el silencio de la montaña y con el magestuoso río San Lorenzo con sus témpanos de hielo a tus pies. O relajándote en un baño caliente a la interperie con temperaturas bajo cero. O disfrutando de una cena íntima en un bistro francés sentado junto a una chimenea viendo la nieve caer.

Esa es la experiencia única y exclusiva que ofrece la provincia de Quebec, donde se vive la adrenalina, pero también el relajo y la tranquilidad típicamente europea que tanto encanta a quienes la visitan. Gracias a sus condiciones climáticas - recibe un promedio de tres metros de nieve por temporada- y su amplia oferta de restaurantes, bares y spas para el après-ski, la región ha ido ganado más adeptos no sólo entre los amantes del deporte blanco, sino también entre sibaritas y todos los que, en general, buscan una experiencia única, alejada del estrés de la vida urbana, pero no muy distante de la ciudad.

Si aún no has decidido tu destino para March Break o Semana Santa, te proponemos visitar Mont- Sainte- Anne y Le Massif de Charlevoix, dos de los mejores resorts de esquí del este de Norteamérica y ubicados a pocos minutos de la ciudad de Quebec. Durante febrero, Toronto Hispano tuvo el placer de viajar a estos dos centros de esquí de lujo. Aquí te contamos nuestra experiencia.

Esquí para todos los niveles
Nuestra aventura invernal comenzó en la estación Mont- Sainte- Anne, distante a solo veinte minutos de la ciudad de Quebec. Por lo mismo, se trata de un destino más familiar y muy tranquilo, de lo cual nos dimos cuenta la primera noche, cuando, sin éxito, intentamos encontrar un restaurante abierto pasadas las 10 de la noche. Aún así,Sainte-Anne-de-Beaupré y sus alrededores son sagrados para aquellos que buscan la paz y la tranquilidad.

Mont-Sainte-Anne es reconocida internacionalmente por sus impecables condiciones de nieve: por lo mismo, ha servido como sede de varias copas internacionales de ski alpino y de snowboard. Cuenta con 66 senderos para esquí en las tres caras de su montaña, tres parques de nieve para esquí y snowboard de estilo libre y una red de 200 kilómetros de senderos para cross country, lo que lo convierte en el centro para esquí de fondo más largo de Canadá.

Una de las mejores formas de  conocer  la montaña es hacerlo de la mano de un guía, quienes todas las mañanas, a las 10 en punto,  realizan un tour guiado desde la cima. En nuestro caso, bajamos la montaña junto a Jeanine, quien nos orientó y dirigió - dada mi poca experiencia- a las pistas para principiantes (la mayoría en la cara sur de la montaña), donde, en ocasiones, figurábamos esquiando prácticamente solos. Senderos con nieve perfecta, tranquilos y silenciosos,  interrumpidos a veces por el sonido del viento y de otros esquiadores que pasaban a nuestro lado pero desaparecían tras saltar a otras pistas de mayor dificultad en medio del bosque.

Durante el recorrido, Jeanine nos fue entreteniendo con anécdotas y secretos de la montaña. En medio de uno de los trayectos (sendero La Pichard) hicimos algo que a los quebequenses les encanta: detenernos en una cabaña de azúcar en medio del bosque – como salida de un cuento- y comer una paleta de jarabe de arce congelado en la nieve. Con las energías repuestas, seguimos hasta la base, para subir nuevamente  a la cima y conocer el Summit Lodge, un  lugar perfecto para  hacer una parada y entrar en calor con un chocolate caliente  mientras admiras la cara sur de la montaña y el río San Lorenzo.

Ya por la tarde abandonamos la montaña, la que por las noches no duerme: al contrario, se ilumina y revive con esquiadores y amantes del snowboard que desafían las frías temperaturas a cambio de adrenalina y entretención en 17 de sus senderos ( que de noche se transforman en las pistas para esquí nocturno con la mayor pendiente vertical de Canadá). Para esos avezados esquiadores, La Chouette Bar, en el segundo piso del lodge principal, y el IZI Café Lounge, en la base, se mantienen abiertos para comida y refrescos.

Quienes visitan Mont-Sainte- Anne tienen además la posibilidad de comprar un pase dual para esquiar en Stoneham, su resort hermano y el que ofrece uno de los mayores terrenos para esquí nocturno del país.  Para March Break, Mont-Sainte- Anne tiene preparadas variadas actividades para la familia, como música en vivo, patinaje sobre hielo, fogatas para entretenerse derritiendo malvaviscos, actividades en su cabaña de azúcar y juegos inflables, entre otras, las que se extenderán hasta el 18 de marzo.

Nuestra aventura continuó en Le Massif de Charlevoix (a media hora de Mont-Sainte-Anne), el famoso resort de esquí de propiedad de Daniel Gauthier, el mismo que cofundó la famosa compañía circense Cirque du Soleil, oriundos de Quebec. Para muchos, Le Massif es lejos el mejor centro de esquí del este de Norteamérica, ya que cuenta con la mayor pendiente vertical y ofrece la mejor experiencia de esquí back-country (fuera de los senderos y entre árboles) del este de las Montañas Rocosas Canadienses. 

Le Massif no tiene hoteles ni la infraestructura de los grandes resorts de esquí- por lo que se asemeja más a un centro de esquí de los años 70’- pero eso no lo hace menos moderno: cuenta con instalaciones de primera (restaurantes, cafeterías, tiendas deportivas, entre otras) además de un ágil sistema de pases que permite acceder a los remontes por lectores a distancia que funcionan mediante chips de alta frecuencia. Todos estos avances son parte del proyecto de Gauthier de convertir a Le Massif en un centro de montaña para todo el año, capaz de dejar un sello internacional, para lo cual se han invertido más de 200 millones de dólares.

Una de las particularidades de Le Massif está en que uno se puede estacionar  en la cima misma donde está su  lodge y donde Vincent, nuestro guía de montaña, nos esperó con nuestro equipo listo para deslizarnos hasta la base (unos 770 metros medidos verticalmente) y tomar la góndola de vuelta. Durante nuestro descenso, nos detuvimos varias veces para sacar fotos del bello paisaje con el río San Lorenzo y los islotes de la zona de Charlevoix, Reserva de la Biósfera de la Unesco.

A diferencia de Mont-Sainte-Anne, las pistas para principiantes en Le Massif son más pronunciadas, por lo que tienes que tener cuidado si aún no te sientes muy preparado para deslizarte. La vista desde Le Massif eso sí es incomparable, ya que se está más cerca del nivel del mar.

Durante nuestro recorrido, Vincent nos llevó a los mejores miradores mientras nos contaba acerca de los avances del proyecto Le Massif de Charlevoix que contempla tres aristas: la montaña, el Hotel La Ferme (el que será inaugurado en la primavera de 2012) y la experiencia en el tren crucero que une  a la ciudad Quebec con La Malbaie y que desde febrero pasado incluye una parada en la base de la estación. Quienes toman el tren no solo disfrutan de los bellos parajes de la región de Charlevoix, sino que también degustan lo mejor de la gastronomía local a bordo.

A mediodía, hicimos una parada en el Summit Lodge – diseñado como un elegante refugio de montaña- para almorzar en su restaurante, en el cual no solo encontramos las típicas hamburguesas con papas fritas sino elaborados platos de pastas, pescados y sopas y refinados postres con lo que se busca entregar una alternativa más sana y gourmet a quienes visitan la estación. Por la tarde, continuamos esquiando para aprovechar el sol que a eso de las cuatro ya comenzaba a desaparecer. Nos despedimos de la estación con una merecida cerveza en el bar del lodge, donde por las tardes suele tocar un disc jockey y donde a la gente le gusta relajarse con un refresco o vino en mano mientras se pone el sol.

Après ski
En Quebec, es tan importante el esquí como el “después del esquí” ( o après-ski). Es el momento para relajarse, revitalizarse después de una activa jornada y, por que no, de premiarse por el esfuerzo realizado.

Uno de los lugares más preciados para esto son los spas escandinavos que han hecho famosa a esta región y que se basan en las técnicas de relajación de los países nórdicos que combinan el calor y el frío. Decidimos seguir la tradición y para ello, visitamos Zone Spa, un verdadero santuario del bienestar creado para relajarse en armonía con la naturaleza y el medio ambiente. Aquí pasamos la tarde saltando de saunas a baños de agua fría, pasando por baños turcos, cascadas, duchas frías y jacuzzis de agua caliente al exterior. Segun la filosofía nórdica, los baños calientes ayudan a eliminar las toxinas y relajar los músculos, mientras que los baños fríos estimulan la circulación sanguínea  y el sistema nervioso, mejorando la oxigenación del cuerpo. La conjugación permite al cuerpo revitalizarse, renergizarse y purificarse espiritualmente. También funciona como terapia alternativa para la artitris, el reumatismo y las enfermedades degenerativas.

El spa también ofrece masajes de relajación con aceites o piedras tibias y cuenta con un simpático bistró donde puedes terminar la terapia con una copita de vino o una cerveza helada. Su carta incluye una amplia variedad de platos saludables, como pizzas de masa delgada y crujiente, paninis, pastel de espinaca en masa de hoja, croissants de tuna, pastas y carnes blancas, acompañados de ensalada casera o cous cous mediterráneo. Para beber, se ofrecen también cócteles naturales y jugos de fruta fresca.

A los quebequenses también les gusta relajarse après-ski en los bares locales. En Mont Sainte- Anne, La Chouette Bar es uno de los más populares con sus mesas de pool y su DJ a cargo de la música.  En la villa, además, varios de sus restaurantes ofrecen happy hour después del esquí. A pocos minutos en auto, la Microbrasserie des Beaux Prés es una excelente opción por su amplia oferta de cervezas caseras, las que se pueden degustar con un plato de nachos con queso, una porción de quesos y terrinas o un gratín de legumbres, entre otras delicias locales.

Otro de los placeres de los locales es la gastronomía. A los quebequenses les gusta comer bien, y para ello, hay alternativas de sobra. Para una velada inolvidable, te recomendamos Le Brez en Mont Sainte- Anne, un restaurante de ambiente casual, muy acogedor, ubicados a los pies de la montaña y cuya especialidad son las fondues –de queso o la clásica fondue china, en formato individual o para compartir- y las pizzas europeas, de masa delgada y preparadas con ingredientes locales. Para acompañar, cuenta con una amplia y selecta de carta de vinos internacionales.

Muy cerca de Le Massif, el encantador pueblito de Baie- Saint Paul – considerado capital artística de la región - ofrece gastronomía local en sus elegantes bistrós ubicados a lo largo de sus estrechas calles. Descatan Joe Smoked Meat – famoso por sus sandwiches de carne ahumada- y Aubergue La Muse- cuyo restaurante ofrece una excelente carta de comida fresca y libre de grasas basada en ingredientes regionales.

Cómo llegar
Porter ofrece vuelos entre Toronto y la ciudad de Quebec. A tu llegada, puedes arrendar un auto en el aeropuerto y manejar a los centros de esquí. O bien tomar un bus de acercamiento  (el Winter Express Shuttle) que ofrece viajes ida y vuelta desde el centro de la ciudad a los pies de Mont-Sainte-Anne ( reservas al 418.664.0460).

Si buscas una experiencia diferente, puedes tomar el tren que une a la ciudad de Quebec con la municipalidad de La Malbaie  y que incluye una parada en la base de Le Massif. Un recorrido alpino inolvidable. www.lemassif.com/en/train

Dónde alojar
Chateau Mont-Sainte- Anne es una excelente opción, ya que se ubica a los pies de la montaña y combina la comodidades de un hotel- aseo, servicio de valet esquí, venta de tickets en su recepción, rápido acceso a las pistas- con las instalaciones de un refugio de montaña – piezas full equipadas con cocina, chimenea y balcón y todo lo necesario para hacer de tu estadía una grata experiencia-. Ofrece desayuno buffet en uno de sus comedores y cuenta con variados restaurantes donde cenar, además de un acogedor lobby donde puedes relajarte frente a una chimenea con una copa de vino en mano y escuchar música en vivo por las tardes.

El hotel cuenta también con un spa con sauna y baños calientes al exterior para el après-ski. Los niños, en tanto, se divierten en su sala de juegos, en su piscina interior o en su microcine.

En Stoneham, Condos & Hotel Stoneham se ofrecen 59 habitaciones de las cuales la mitad han sido renovadas este año, y aproximadamente 30 unidades de condos o estudios con cocina. Es la oferta más asequible de "ski-in ski-out" disponible en el área.

Otras actividades
Junto al esquí alpino, Mont Sainte- Anne y Le Massif, ofrecen una serie de actividades invernales como esquí cross country por los bosques laurentinos, paseos en trineos tirados por perros, escalada en hielo, snowshoeing, y parapente, entre otras. Una de las últimas novedades de Le Massif es el rodeling, que consiste en deslizarse en trineos de madera por un sendero nevado de 7,5 kilómetros.

Más información: www.mont-sainte-anne.com, www.lemassif.com

 

 

Publicado: 13 de marzo, 2012
Reportaje: Andrea Sagues
Fotos 01 a 06: Le Massif de Charlevoix / A.Blanchette Fotos 07 a 23: Sergio Recart

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