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Nueve soluciones para la anorexia nerviosa

El mayor desafío es reconocer que esta conducta no es la solución a otros problemas

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La anorexia de tipo nervioso es un trastorno alimentario que desafortunadamente es cada vez más común. Quienes lo sufren se esfuerzan por limitar su consumo de alimentos de manera exagerada debido a un fuerte temor a la posibilidad de aumentar de peso, incluso cuando están por debajo de su peso recomendado.
 
La genética y las actitudes sociales hacia la apariencia corporal juegan un papel importante, así como la situación familiar del individuo.
 
Factores de riesgo:
  • Tener una imagen negativa del propio cuerpo
  • Tendencia a aceptar la influencia social y de los medios
  • Ser perfeccionista
  • Pertenecer al sexo femenino (aunque también se da en hombres)
  • Haber experimentado ansiedad en la infancia
  • Incremento en la preocupación por el peso y la figura
  • Problemas alimentarios y gastrointestinales en la infancia
  • Antecedentes familiares de adicciones o trastornos alimentarios
  • Padres preocupados excesivamente por el peso
¿Quiénes son más propensos a padecer este trastorno alimentario?
 
La anorexia nerviosa generalmente ocurre en la adolescencia o en los comienzos de la edad adulta. Es muy común, pero no forzosamente, en mujeres que gozan de buena posición socioeconómica y son objeto de grandes exigencias por parte del grupo al que pertenecen (padres, profesores, medios de comunicación y amistades). Ojo, los hombres también la pueden padecer.
 
Algunos comportamientos comunes:
  • Limitar exageradamente la cantidad de alimento que consumen
  • Cortar el alimento en pedazos pequeños
  • Verse en el espejo obesos, a pesar de la extrema delgadez
  • Hacer ejercicio de manera exagerada
  • Otras conductas “anormales” en relación a la comida
  • Ojo, puede confundirse con la bulimia, sin embargo, en el caso de la anorexia, en realidad casi no comen y están extremadamente delgados (viéndose obesos en el espejo), mientras que, en la bulimia por lo general, comen compulsivamente y después vomitan o se laxan y el peso que presentan puede ser el normal o arriba del estándar, por lo que a veces es difícil detectarlo a tiempo).

 
Ciertas consecuencias que podemos observar:
  • Pérdida considerable de peso
  • Disminución de músculo y grasa corporal
  • Ausencia de la menstruación
  • Desnutrición
  • Cambios en la piel (manchada, amarillenta, reseca, pálida)
  • Pensamiento confuso o lento, o mala memoria
  • Depresión
  • Boca seca
  • Mucha sensibilidad al frío
  • Cabello fino y muy maltratado
  • Fragilidad de uñas
  • Tensión arterial baja
Tratamiento
 
El mayor desafío es hacer que la persona reconozca que esta conducta no es una solución a otros problemas. Es importante restaurar el peso corporal normal y los hábitos alimentarios al tiempo que se busca solucionar los aspectos psicológicos y sociales. Es preciso el apoyo familiar, paciencia, constancia y amor.
 
Padres, profesores y demás lectores: El apoyo familiar y escolar en todos aspectos es indispensable, así como lo es el alentar actitudes saludables y realistas hacia el peso y la dieta. Aprendamos a amar nuestro cuerpo, a aceptarnos como somos sin descuidarnos.
 
Comamos saludablemente y practiquemos algún deporte o actividad física (todo sin exagerar). La anorexia nerviosa es un trastorno que le concierne a los psicólogos, psiquiatras, nutriólogos principalmente, pero también la ayuda de la familia es indispensable. Las escuelas también cada vez se interesan más por eliminar este problema muy común en nuestros días.
 
En caso de cualquier inquietud o duda sobre este trastorno alimentario escriban a esta su amiga nutrióloga Carmen Serdán a [email protected]. La próxima semana trataremos el tema de la bulimia que es otro trastorno grave de la conducta alimentaria que tenemos que aprender a evitar, prevenir, identificar y corregir.
 
Consejos de Carmen Serdán:
 
1. Te recomiendo contactar a tu médico de cabecera o de familia, psicólogo y nutriólogo de confianza si notas que tu hijo, alumno, compañero o amigo:
  • Restringe notoriamente su ingesta de alimento.
  • Hace demasiado ejercicio.
  • Está preocupado excesivamente por su peso.
  • Tiene actitudes constantemente muy infantiles.
  • Posee comportamientos fuera de lo común en relación a la alimentación.
2. Recuerda que siempre hay vías para salir de este problema y que hay gente interesada y preparada dispuesta a ayudarte. Entre más pronto busques ayuda mucho mejor.
3. La anorexia nerviosa es por lo general un reflejo de inmadurez, eso no quiere decir, que sea culpa sólo de uno, aquí influyen ciertos factores externos. Afecta con quien vivimos, como vivimos, como nos han educado en relación a la alimentación, que tanto nos afecta la opinión de los demás.
4. Si no puedes con el enemigo, alíate, aprende a disfrutar de la comida de manera saludable. Los alimentos son una bendición además de ser indispensables para nuestra vida.
5. Come bien, frutas, verduras, cereales integrales, leche y alimentos de origen animal magros y evita los azúcares y las grasas.
6. Busca el deporte que te guste y disfrútalo, claro sin excesos.
7. Bebe 8 vasos de agua diarios, repartidos durante el día (de referencia más durante la mañana que la tarde para poder dormir sin problemas)
9. Los alimentos light no para todos es la mejor opción, asesórate con un nutriólogo.
10. Si tienes niños procura no premiarlos o castigarlos sólo con comida, pues harán una relación y eso les puede afectar gravemente años después.
 

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